Las contiendas y las batallas legales tienen lugar en casi todas las industrias, incluyendo a la de los videojuegos, por supuesto. Seguramente que más de uno debe recordar cuando a mediados de septiembre último comenzó el litigio entre Sony y PSJailbreak, basado en que este último dispositivo permite tanto ejecutar como cargar copias ilegales a la última sobremesa de Sony. Pues bien, para el mes antes mencionado, la empresa de origen nipón conseguí su primer punto a favor. Desde un Juzgado de lo Mercantil de España (puntualmente Barcelona) y a través de una medida de carácter cautelar, se prohibía tanto la distribución como la venta del PSJailbreak.  Pero ahora el viento de la justicia parece haber cambiado de dirección y se ha puesto en contra de Sony.
    Durante la jornada de ayer ese mismo Juzgado ha quitado la prohibición comercial de dicho dispositivo y su fallo lo ha puesto a favor de los demandados. De esta manera entonces, la firma japonesa ha sido condenada a abonar los gastos producidos a sus contrincantes en el juicio. A ello hay que sumarle una indemnización que deberá realizar a aquellas empresas demandadas por el tiempo que las mismas han estado inactivas. Se calcula que esa suma rondará los 35 mil euros. En su defensa, los abogados de Sony sostienen que al dársele permiso a PSJailbreak se estarían generando perjuicios y daños irreparables a la compañía. A lo que agregan una serie afectación y desproporcionada de las actividades económicas de la firma, la cual, según la defensa, le da trabajo a más de 150 mil personas en todo el mundo.
    Por su parte, Javier Maestre, representante legal de los demandantes, sostuvo que la causa principal que llevó al levantamiento de la prohibición es que PSJailbreak no tiene como objetivo que los usuarios puedan jugar con juegos piratas. De acuerdo a las palabras del abogado, el dispositivo sólo busca agregarle a PlayStation 3 otras funcionalidades, como el uso del SO Linux por ejemplo. En tanto, el profesional agregó sin pelos en la lengua que todo aquel usuario que compre una consola, tiene el derecho de hacer con ella lo que quiera. Con esta cruda frase critica las limitaciones de uso que Sony hace con su máquina PS3.
    Habrá que ver cuál es el próximo capítulo en esta contienda, pero por ahora vale la pena aclarar que la sentencia dictada ayer no es la que marca la sentencia definitiva.